Por Velia María Hernández Rodríguez
El blockchain es una tecnología que permite registrar de manera segura y transparente cualquier tipo de información, con la ventaja de otorgar una fecha cierta y determinada —no modificable— sobre la creación y el creador de la cadena de bloques. Esto representa una ventaja y complemento al registro formal ante las autoridades sobre la obra de que se trate. En México, la legislación y el marco legal a la fecha dejan pendiente la regulación sobre los temas relacionados con blockchain; no obstante, al ser una tecnología que de facto ya se utiliza, puede complementar los derechos de propiedad intelectual y convertirse en una valiosa herramienta.
Existe un debate profundo sobre la utilización de blockchain para estos fines. Como señalan García-Teruel y otros autores (2020), “el uso de blockchain en temas de propiedad intelectual ofrece una solución segura y transparente para la gestión de la propiedad intelectual, lo que puede mejorar la eficiencia y la velocidad de la transferencia de derechos”. Lo anterior es punta de lanza en el cambio de las instituciones tradicionales de gestión de registros, al asegurar transparencia en la gestión del derecho intelectual.
No obstante, la misma fuente reconoce que “la legislación actual mexicana sobre propiedad intelectual todavía no se ha adaptado completamente a la tecnología blockchain, lo que puede presentar desafíos y dificultades en la implementación”. Efectivamente, desde una perspectiva legal y normativa, México enfrenta los siguientes retos:
El blockchain es una tecnología que ha venido a revolucionar muchos ámbitos; uno de los cambios que pueden resultar provechosos tanto para autoridades como para particulares es su implementación para registros, certificación, accesibilidad y transparencia de derechos de autor y de propiedad industrial.